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Arsénico para la familia

Voy a hablaros de una comedia clásica; una comedia genial que nos presenta a familiares locos de atar. La película se llama Arsénico por compasión, y es todo un clásico de Frank Capra en el que sobresale Cary Grant, en uno de esos papeles de hombre superado por las circunstancias que se le dan tan bien. Conozcamos la fauna que envuelve a esta comedia de humor muy muy negro.

El prota: Mortimer Brewster

Mortimer es un crítico teatral muy reputado. Es listo, guapo y con dinero. Su tema predilecto son las mujeres; digamos que para él el matrimonio es la condena para todo hombre de bien. Por eso, cuando encuentra a su media naranja intenta que sus intenciones de boda no salgan a la palestra pública. Eso sí, su familia o lo que queda de ella debe conocer su intención de casarse, y aún más importante, deben conocer a su esposa. Mortimer se dirige a casa de sus ancianas tías Abby y Martha para dar la noticia; pero en cuanto pasa un rato en su mansión se da cuenta de que sus adorables tías guardan un oscuro secreto enterrado en un baúl de la casa. Un muerto, ni más ni menos. Mortimer debe solucionar el misterio. ¿No son sus tías tan simpáticas y buenas como parecen? ¿Qué opinaría su mujer de conocer que en la casa hay un muerto? ¿Cómo repercutiría en su imagen pública? Y lo peor ¿Qué es lo que puede hacer al respecto? Ahh, ¿que no sabes las respuestas? Pues hay que ver la película, hombre.

Las tías "adorables": Abby y Martha Brewster

Abby y Martha son tal para cual. Simpáticas, generosas con el prójimo, inocentes y sonrientes. Es decir, las típicas tías que todos estaríamos encantados de tener... a priori. Pero lo que nadie sabe, ni siquiera ellas mismas, es que tienen un concepto de la generosidad con el prójimo algo alejado de la legalidad. Siempre tienen su casa abierta para todos aquellos que necesitan descansar. Su hospitalidad no tiene límites. Ofrecen comida y un buen vaso de vino a quien lo requiere. Y ofrecen su oído para aquellos a los que la vida no les ha tratado bien. Su compasión no tiene límites. De hecho están dispuestas a ayudar a todos los desdichados. Un poco de arsénico y las penas se olvidan.

El hermano loco: Theodore Brewster

Theodore es un hombre barrigudo y de porte aristocrático, no por casualidad. Theodore tiene un problema mental, por así decirlo. Se cree que es el presidente americano Theodore Roosevelt, y no responde a otro nombre que el de "presidente". Lo que más le gusta son las batallas, que él mismo se crea en la casa sin que haya nadie con el que combatir. Las tías Abby y Martha lo tratan pese a todo con cariño y le siguen el juego, a sabiendas que su demencia no tiene remedio. Le encanta realizar bien su trabajo, como el de enterrar en el sótano a las víctimas de la fiebre amarilla; o eso es lo que él se piensa, porque en realidad lo que hace es ayudar a sus tías en su particular cruzada contra la infelicidad humana.

El hermano asesino: Jonathan Brewster

Jonathan es la oveja negra de la familia, lo que en este caso tiene más mérito que nunca. Es un armario empotrado, grande y con cara de mala leche. Hace años que no aparece por casa, pero justo le da por llegar la misma noche que Mortimer. Siempre va acompañado del doctor Einstein, quien le opera el rostro cada vez que comete un asesinato, para que así las autoridades no le reconozcan. En la última operación se le ha quedado la cara de Boris karloff; y lo que menos soporta es que le confundan con él. Llega a casa de las tías Brewster con la intención de guarecerse de la policía y esconder el cuerpo de su última víctima. Sin embargo, pronto se dará cuenta de que el suyo no es el único muerto que alberga el interior de la casa.

Una vez conocida esta extraña familia supongo que os habrá entrado ganas de ver Arsénico por compasión si aún no la habéis visto. Está disponible en DVD así que hacéros con ella y disfrutad de una noche muy especial en una mansión situada al lado de un cementerio: el hogar de las hermanas Abby y Martha.

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